Saber pausar, avanzar mejor
Detente si aparecen bostezos continuos, lamidos de trufa, rigidez o mirada esquiva. Cambia a una conducta fácil, regala premio, respira y cierra. Mañana retomas más breve. Respetar límites no es ceder, es cimentar confianza y garantizar que el siguiente contacto resulte más corto, efectivo, amable y exitoso.